Cada año el 19 de junio se celebra el «Día del Teatro Marplatense» en homenaje a los actores Gregorio Nachman, Luis Antonio Conti y Carlos Waitz secuestrados en nuestra ciudad.

Eran actores de importante trayectoria en las filas de un teatro independiente comprometido, que ponía en jaque la estructuras conservadoras, autoritarias y terroristas de la dictadura. Gregorio Nachman y Luis Conti fueron detenidos y desaparecidos el 19 de junio de 1976 y Carlos Waitz el 26 de enero de 1977, víctimas del terrorismo de estado. Cada año el 19 de junio se celebra el “Día del Teatro Marplatense” en homenaje a los actores Gregorio Nachman, Luis Antonio Conti y Carlos Waitz secuestrados en nuestra ciudad.

Eran actores de importante trayectoria en las filas de un teatro independiente comprometido, que ponía en jaque la estructuras conservadoras, autoritarias y terroristas de la dictadura. Gregorio Nachman y Luis Conti fueron detenidos y desaparecidos el 19 de junio de 1976 y Carlos Waitz el 26 de enero de 1977, víctimas del terrorismo de estado.

Gregorio Nachman era actor y director de reconocida trayectoria en Mar del Plata. Eduardo, hijo del actor, dio testimonio en diversas oportunidades del doloroso peregrinaje que tuvo que iniciar por dependencias policiales y militares para intentar encontrar a su padre.

La explicación que recibió refleja la barbarie de los autores y complices del terrorismo de estado “Cuando yo lo fui a buscar me dijeron: ‘pero Gregorio Nachman ¿el actor? Ah… puto, pero además judío y además zurdo…’ Seguramente eran tres razones suficientes para su detención, para su secuestro”.

Fue visto en el C.C.D. Pozo de Banfield. Estuvo también en el C.C.D. «Proto Banco». Posteriormente Gregorio fue puesto a disposición del P.E.N. y trasladado a la Unidad 9 en La Plata. El reconocido director y actor de nuestra ciudad tenía 46 años cuando fue secuestrado por la dictadura, tenía esposa e hijos, hoy tiene nietos que lamentan no haberlo conocido, continúa detenido-desaparecido desde esa noche.

El mismo día era detenido y secuestrado el actor balcarceño, Luis Antonio Conti, se encontraba en su departamento en la ciudad de Mar del Plata, donde residía desde pocos años antes para poder trabajar en la vocación que abrazaba.

Allí se perfeccionó en ese arte, formó parte de la comedia marplatense y actuó también en el exterior del país. María Esther, su hermana, en sus testimonios señaló que la cruel noticia llevó a sus padres a peticionar ante diferentes autoridades, y a la presentación de distintos hábeas corpus. Jamás tuvieron respuesta alguna.

El dolor y los padecimientos que les provocó la desaparición de Luis terminaron en pocos meses con la vida de su padre y también con la de su madre. Sólo supieron que Luis fue conducido al GADA 601, y de allí al C.C.D. Pozo de Banfield, en la zona sur del gran Buenos Aires,

“El sólo tenía un compromiso con sus ideas. Sabía que podía pasarle algo, pero pese a ello decidió quedarse en el país, porque no tenía nada que esconder ni nada de qué arrepentirse”.

Carlos Waitz tenía 22 años y cursaba el tercer año de la carrera de abogacía en la Facultad de Derecho de la Universidad Provincial de Mar del Plata (hoy UNMDP), formaba parte de la cooperativa “Nuevos Actores Marplatenses” y el 26 de enero de 1977 fue secuestrado de la ya cerrada sala La Botonera.

Esa noche se ponía en escena Israfael, Waitz nunca pudo subir al escenario, un grupo de tareas ingresó a los camarines y uno de los sujetos vestido de civil, preguntó: “¿Quién es el tabernero?”.

El actor Juan Vitali, brindó su testimonio sobre aquella noche en una audiencia del Juicio por la Verdad. Vitali interpretaba a Poe y Waitz al tabernero con el cual el poeta norteamericano dialogaba mientras bebía hasta la muerte. Vitali recordó que esa noche mientras estaba sobre el escenario, de espaldas al público, escuchó un ruido y un llavero que se golpeaba a cada paso. Su compañera pudo ver a esas personas que irrumpieron en la sala. La obra continuó a pesar del miedo que Vitali percibió en la cara de la actriz. La escenografía cambió y Poe se encontraba en la taberna apoyado contra la barra para dialogar con el tabernero. Vitali se sorprendió al ver a Ángel Balestrini en el lugar de Waitz. Finalizada la función el grupo fue hasta la comisaría primera, ubicada a pocas cuadras del teatro, y denunciaron el secuestro de su compañero. Nunca nadie dio una explicación.

Sus trayectorias quedaron en el recuerdo de muchos, las risas que arrancaron, la vocación que abrazaron y los ideales que sostuvieron fueron su principal legado y seguirán presentes en cada teatro de la ciudad de Mar del Plata.

Imagen ilustativa